Con su primer álbum oficial, Lo Peor de Mí, Manu Beker nos invita a explorar un universo auténtico, crudo y lleno de colores, tanto en lo estético como en lo emocional. En esta entrevista, el joven artista nos comparte su proceso creativo, la evolución de su música y la constante búsqueda de libertad en el arte. Manu nos demuestra que el arte no tiene límites y que cada obra es un reflejo único de su creador.
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¿Cómo defines la esencia de Lo Peor de Mí? Es un debut llamativo tanto en lo musical como en lo visual. ¿Qué mensaje esperas transmitir?
Buscaba algo auténtico y real, un estilo DIY que se siente como un collage hecho con crayolas y cinta adhesiva. Ese concepto de imperfección, casi infantil, está presente también en canciones como «Luna», con un aire de stickers y dibujos. Todo debía reflejarme a mí, sin filtros, con un contraste interesante frente al título del álbum, Lo Peor de Mí.
El título sugiere una exposición de tu lado más vulnerable. ¿Qué experiencias te inspiraron para crear esta obra?
Más que una experiencia específica, creo que habla de algo profundamente humano. Todos somos diferentes con cada persona, y eso saca lados buenos, caóticos o incluso destructivos de nosotros. Las relaciones también son adictivas y pueden llevarnos a lugares complejos. Por ejemplo, «Lo Peor de Mí» comienza con la frase: «Antes era divertido y ahora es preocupante», que captura cómo algo emocionante puede transformarse en algo tóxico.
Tu EP anterior fue muy bien recibido. ¿Cómo fue el proceso de transición hacia este álbum?
Dejar ir el EP fue difícil porque tuvo buena aceptación, y eso trae una presión interna: “¿Y si eso fue lo único que pude lograr?” Pero entendí que hacer música es un acto personal; es crear desde lo que te inspira, no repetir el pasado. Este álbum es un reflejo del presente, una exploración y una forma de soltar el miedo.
En un mundo donde dominan las playlists, ¿junto a qué artistas imaginas que podría estar tu música?
Quizás con NSQK o Paul Lagüis, algo en la línea del dreamy y el bedroom pop. Aunque no me inspiran directamente, compartimos ciertos puntos en común.
Has hablado de experimentar con nuevos géneros. ¿Qué podríamos esperar próximamente?
¡Mucho! Estoy trabajando en un «manucorrido», una mezcla entre indie y regional mexicano. También experimento con indie pop, garage y house, inspirado en artistas como Jamie xx. Viene una etapa de mucha experimentación y nuevas propuestas.
Tu reciente show en el House of Vans fue un momento especial. ¿Qué significó para ti?
Fue una experiencia increíble. Era la primera vez que sentía tanto cariño del público, desde los regalos hasta la conexión emocional. Me reafirmó que mi música vale la pena y que todo este esfuerzo tiene sentido.
Sabemos que amas el cine y la literatura. Si tu álbum fuera una película o estuviera inspirado en una, ¿cuál sería?
Difícil pregunta, pero diría que está inspirado en el musical Sunday in the Park with George. Trata sobre la tensión entre la libertad creativa y el deseo de ser reconocido, algo que sentí al hacer el disco. Incluso, en la penúltima canción, «Siete», hay un diálogo recreado de esa obra, un pequeño homenaje a su influencia en mi proceso.
Manu Beker nos demuestra que el arte no tiene límites y que cada obra es un reflejo único de su creador.
Por último, ¿cuál es ese mensaje que le quieres dar a tus seguidores?
«Yo soy Manu y espero se puedan tomar el tiempo de escuchar mi disco. Que se inspiren, les guste; lo puedan compartir y sentir que viven una película. Y sobre todo, si hacen arte, tienen una pasión, sueño o anhelo, siempre lo hagan por amor y para ustedes, no para complacer a nadie más.»